La sal se extrae del mar en grandes instalaciones llamadas salinas. Las salinas son en realidad depósitos de poca profundidad en los que se acumula agua del mar.


Por efecto del sol y del viento, el agua desaparece poco a poco, el agua se evapora, en el fondo de las “Charcas” queda la sal.


La Sal es recogida y apilada para ser empacada y transportada hacia el centro de acopio.